LogoTurismo002  Logo-Directorio  Ventana-Politica

Virginia Woolf

Adeline Virginia Stephen fue una escritora británica y feminista que dejó una gran huella en el modernismo literario del siglo XX, pero para todos nosotros es mejor conocida como Virginia Woolf, quien nació un 25 de enero de 1882.

Entre las obras más famosas de la escritora se destacan La señora Dalloway (1925), Al faro (1927), Orlando: una biografía (1928), Las olas (1931), y su largo ensayo Una habitación propia (1929).

El padre de Virginia era un novelista, historiador y biógrafo,  y su madre una hermosa mujer que fue modelo de los pintores prerrafaelitas. La futura escritora fue educada en casa y creció inmersa en la gran biblioteca familiar. Además, siendo hija de estos personajes, su hogar siempre se encontraba frecuentado por intelectuales.

Al morir su madre, Virginia sufrió una de las primeras depresiones que la acompañarían el resto de sus días, tenía 13 años. Para 1904 fallece su padre, y esto provoca una crisis mayor, teniendo que ser internada por un tiempo.

Después de la muerte de sus padres, Virginia y sus hermanos se mudaron y continuaron siendo el centro de reuniones intelectuales, creando el famoso grupo de Bloomsbury, donde sus miembros destacaban en la sociedad literaria de Londres.

En 1912 se casa con el escritor Leonard Woolf, con quien compartió el resto de su vida y quien fue su apoyo hasta el último día. La escritora sufría de trastorno bipolar, y temiendo vivir una nueva crisis, se suicida el 28 de marzo de 1941, llenando los bolsillos de su abrigo con piedras y lanzándose al río cercano a su casa. Su cuerpo fue encontrado hasta el 18 de abril.

Antes del suicidio le dejó la siguiente carta a su esposo:

“Siento que voy a enloquecer de nuevo. Creo que no podemos pasar otra vez por una de esas épocas terribles. Y no puedo recuperarme esta vez. Comienzo a oír voces, y no puedo concentrarme. Así que hago lo que me parece lo mejor que puedo hacer. Tú me has dado la máxima felicidad posible. Has sido en todos los sentidos todo lo que cualquiera podría ser. Creo que dos personas no pueden ser más felices hasta que vino esta terrible enfermedad. No puedo luchar más. Sé que estoy arruinando tu vida, que sin mí tú podrás trabajar. Lo harás, lo sé. Ya ves que no puedo ni siquiera escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que debo toda la felicidad de mi vida a ti. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirlo —todo el mundo lo sabe. Si alguien podía haberme salvado habrías sido tú. Todo lo he perdido excepto la certeza de tu bondad. No puedo seguir arruinando tu vida durante más tiempo. No creo que dos personas pudieran ser más felices que lo que hemos sido tú y yo”. 

  • 13-05-06-banner