Cancelan Proyecto de Fraccionamiento Lomas de Atotonilco
(Nota original: Vimarsa S.A. de C.V. Por: Roberto López).- Por no cumplir con los 18 requisitos que le puso el ayuntamiento, la empresa Banterra perdió el permiso de uso de suelo para el proyecto Lomas de Atotonilco, que planteaba la construcción de un desarrollo de hasta 8 mil viviendas económicas.
Ayer, en sesión extraordinaria, el cabildo revocó la licencia de factibilidad.
El 16 de diciembre de 2011, los ocho integrantes del PRI, PRD y Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el ayuntamiento aprobaron el cambio de uso de suelo de 205 hectáreas de “fomento ecológico” a “alta densidad” en un área cercana al Santuario de Atotonilco. Los panistas votaron en contra
Dicha aprobación estaba condicionada a que la empresa cumpliera con 18 requisitos, entre los que se encontraban permisos del INAH y de Patrimonio Cultural, toda vez que había una polémica en torno a que dicho desarrollo estaba dentro de la zona protegida como patrimonio cultural de la humanidad.
El cabildo le dio 20 semanas a la empresa para entregar todos los requisitos, pero cumplido el plazo, Banterra no cumplió y ayer los ediles aprobaron revocar la licencia de factibilidad de uso de suelo. El plazo terminó desde el pasado 4 de mayo.
La alcaldesa Luz María Núñez informó al cabildo que la empresa no cumplió con el plan de manejo de aguas negras y el manejo de sólidos, no hubo renovación del convenio con SAPASMA, no se presentó el proyecto vial, tampoco el plan parcial que se desarrollaría en conjunto con el IMPLAN y faltaron además los vistos buenos del INAH y de la UNESCO.
Sobre el tema, el síndico municipal Claudio Mayer dijo se dijo preocupado porque en 15 años las autoridades municipales no se han preocupado por llevar vivienda económica a la gente de bajos recursos de San Miguel, que solamente se han apoyado fraccionamientos para ricos y en su mayoría, extranjeros, “esperamos que futuros ayuntamientos impulsen la construcción de viviendas económicas en el municipio”.
Así, la revocación fue aprobada por mayoría, solamente con el voto en contra del edil José Jaime Martínez Tapia.
Se baja Bosques de Atotonilco
En la misma sesión, el ayuntamiento aprobó el desistimiento que hizo llegar al municipio Luis Ferro de la Sota, quien pretendía construir un desarrollo campestre cerca de Atotonilco.
Este desarrollo se pretendió hacer desde 2008, en la pasada administración, la cual no le dio permiso; el actual gobierno tampoco se lo dio e incluso hubo queja de Ferro de la Sota en el juzgado municipal, hasta que él mismo, pidió al municipio desentenderse de dicho proyecto.
La alcaldesa explicó qué fue lo que pasó “Mágicamente aparece don Luis Ferro de la Sota pidiendo voluntariamente el que se desiste de todos los trámites. Pero Luis Ferro de la Sota fue el que inició aquella guerra sucia del verano del 2011 porque él fue quien mintió ante la UNAM diciendo que el polígono de Banterra estaba a un lado de la zona protegida, cuando no fue así.
Luis Ferro de la Sota fue quien publicó en medios, documentos privados de la UNAM y hoy el mismo Luis Ferro, manda una carta diciendo que por amor a San Miguel él desiste. Pero no es así; cuando vino Francisco Vidargas, de Patrimonio Mundial, a checar el gran escándalo de que Lomas de Atotonilco estaba en el polígono paleontológico, se dio cuenta de que toda la información que le dio Ferro de la Sota estaba errónea”.
La primera edil dijo que Lomas de Atotonilco sí laceraba la zona protegida, porque está en la zona de amortiguamiento del santuario de Atotonilco.
“O sea, aquél que inició con la lucha en contra del desarrollo de Banterra, era el que ponía en verdadero riesgo a la UNESCO”.
Explicó que el de Luis Ferro era un desarrollo campestre, no de interés social, ni de vivienda económica.
RECUENTO
Los requisitos que Banterra incumpló:
No cumplió con el plan de manejo de aguas negras y el manejo de sólidos
No hubo renovación del convenio con SAPASMA
No se presentó el proyecto vial
No se presentó el plan parcial que se desarrollaría en conjunto con el IMPLAM
Faltaron además los vistos buenos del INAH y de la UNESCO.
