Monasterio Benedictino cumple XXV Años de Fundación

monasterio-benedictino-sma(Nota original: Diócesis de Celaya).-  Por el XXV Aniversario de la fundación del Monasterio Benedictino "Nuestra Señora de la Soledad", ubicado en las cercanías de la comunidad de Atotonilco, Guanajuato, a unos cuantos kilómetros de las ciudades de San Miguel Allende y Atotonilco.

La Iglesia ha concedido Indulgencia Plenaria hasta el mes de octubre a todos aquellos que acudan a este santo lugar de contemplación y trabajo.

El Padre Ezequiel Bas, Prior del Monasterio "Nuestra Señora de la Soledad" de Monjes Benedictinos dio a conocer este bello acontecimiento que celebra el nacimiento de este lugar. Recordó que la Indulgencia Plenaria es una gracia que concede Dios a sus hijos a través de su Iglesia en el que se les condonan las penas del Purgatorio.

Se establecen ciertas condiciones para ganar dicha Indulgencia y sólo se concede en situaciones extraordinarias, toda vez que en esta ocasión es debido a las Bodas de Plata de nuestro Monasterio.

Expresó que el Monasterio Benedictino de Nuestra Señora de la Soledad fue fundado por el Padre Elredo Wall en 1974, no propiamente como monasterio sino como eremitorio. El Padre Wall, fundador de los Monasterios "Monte Salvador", primero y, "Cristo en el Desierto" después, ambos en los Estados Unidos, llegó a México buscando un lugar para vivir como ermitaño. la Divina Providencia le mostró un bello paraje, "La Soledad", provisto de la aridez de un desierto y de espacios semicultivables, ubicado cerca del famoso Santuario de Atotonilco, en Guanajuato, a unos 18 kilómetros de San Miguel de Allende.

"La Soledad" funcionó como eremitorio por espacio de 10 años hasta 1984 en que el Padre Wall fue llamado a la Casa del Padre. Posteriormente, en 1985, el Monasterio Cristo en el Desierto, Casa Madre de "La Soledad", envió monjes con el fin de continuar la obra de Dios iniciada por el Padre Wall, ya no como eremitorio, sino como "cenobio", es decir, vida en comunidad. desde 1985 a 1987, "La Soledad" pasó por períodos de verdadera soledad y de intentos de formar comunidad, hasta que en 1987 llegaron dos monjes de la Abadía del tepeyac con el deseo de formar parte de "La Soledad", y así surge el Monasterio Benedictino "Nuestra Señora de la Soledad" como pequeña comunidad monástica insertada en la Diócesis de Celaya.