
Tigres congela la Final
(Nota original: © Televisa S.A. de C.V. 2011. Por: Erick Morales Baca).- Un sólo zarpazo en el Corona y una bien ganada expulsión, fueron suficientes para petrificar a Santos, dejarlos sin armas y hacerlos caer 1-0 en su propia casa frente a Tigres, en el partido de ida de la Final del futbol mexicano.
Desde antes del silbatazo inicial, las cosas no pintaban bien para los locales, ya que, de último minuto, se anunció que Ludueña no saltaría a la cancha aún cuando ya había aparecido en la alineación titular, por lo que su lugar fue tomado por José María Cárdenas.
A pesar de los inconvenientes y fieles a su estilo de juego, los de La Comarca saltaron al terreno de juego como auténticos Guerreros, fueron en busca de su presa, con ánimos de llevarse la victoria y demostrando todo su poderío ofensivo posible, pero sólo siete minutos les duró el gusto.
Tras varias advertencias albiverdes, principalmente por parte de Christian Suárez, en la primera llegada de los Tigres, Damián Álvarez recibió trazo de Lobos en el área, cruzó a Oswaldo y no sólo congeló al Corona, también el partido.
A partir de este momento los felinos empezaron a tomar el control de las acciones, aunque aún los laguneros tenían sus armas desenfundadas y conscientes de que un gol no era suficiente para matarlos, sin embargo, una mala decisión de Juan Pablo Rodríguez, uno de los bastiones de este equipo, los dejó en inferioridad numérica cuando le enseñaron la roja a los 24 minutos.
La experiencia de Ricardo Ferretti empezó a jugar en ese mismo instante, el "Tuca" sin descuidar su zona defensiva, lanzó al frente a sus hombres y encerró al rival en propio terreno, no los dejó jugar más y, con la ventaja de un Corona que enmudeció, se adueñaron del partido, de las llegadas de peligro y, al mismo tiempo, mataron todas las emociones que una Final debería entregar.
Benjamín Galindo no atinó a mover sus piezas hasta el segundo tiempo, cuando sacó al delantero Darwin Quintero e ingresar a Carlos Morales para reforzar su contención, sin embargo, para ese momento, los visitantes ya tenían bien estudiado lo que iban a hacer y eso era desgastar al rival.
La estrategia le funcionó muy bien a los regios, hicieron correr a los de Torreón por toda la cancha y no les prestaron el balón, los agotaron y los dejaron depender sólo de una genialidad que nunca llegó.
Conocedores de que la Final no se acaba en 90 minutos, con un marcador adverso y un hombre menos, Santos se conformó con el resultado y no arriesgó de más para buscar dar la vuelta cuando visite la Sultana del Norte, donde les espera un Universitario que no vio perder a su equipo en todo el torneo y unos Tigres se niegan a recibir gol en esta Liguilla.

